domingo, 11 de noviembre de 2012

Como Ally Mcbeal en El Gótico


Yo creo que cuando inventaron Ally Mcbeal, aquella serie de televisión en que la protagonista cada tanto alucinaba con la gente bailando y cantando con música de fondo, no era del todo imaginación del creador.  A mí me pasa a menudo que musicalizo las imágenes con las que me encuentro, cuidadosamente cada movimiento, entrada o salida de personajes asumen el ritmo de aquello que resuena en mi cabeza.

Me ha llegado a pasar encontrarme con lo absolutamente figurativo, con música verdadera sonando de fondo y de pronto el paisaje empieza a moverse según ese ritmo.   Ayer sábado por la tarde me sucedió enfrente de La Catedral del Barrio Gótico.  La casualidad me llevó justo enfrente de este edificio.  No era mi intención pasar por ahí y mucho menos era día de hacer fotos, pero de pronto, ahí estaba frente a mí: La Catedral.

Poco a poco levanté mi vista ante aquella edificación que parecía salida de una película de Tim Burton, o más bien, estos edificios se meten en esas películas…, en fin.  Ahí enfrente, la gente pasando, los turistas haciendo fotos, los turistas haciéndose fotos entre ellos, los turistas haciéndose autofotos, cuando de repente empieza a sonar el violín y todos bailando… les dejo este video que se los contará mejor que yo:



Tuve que sentarme en las escaleras y seguir el concierto al que se unía sin saberlo cada una de las personas que se acercaban por la razón que fuera, por la foto, para contemplar, para saludar a alguien. Ellos no sabían, pero en mi cabeza se armaba toda una sinfonía de imágenes y movimiento.  Espectacular momento.  Una vez que me comí mi yogurt de merienda, con un timing perfecto sonó la alerta de whatsapp de mi móvil.  Era mi compañero de piso que me invitaba a un recorrido para hacer fotos por El Gótico

La Catedral vista por la cámara de mi celular...
Como nada es casualidad en esta vida, entendí que mi destino ayer era conocer más a fondo este barrio tan característico de Barcelona.  Volví a casa por mi cámara de verdad (sin subestimar la de mi móvil que tan bien se comportó en los momentos que me han tomado desprevenida),  pues en mi corazón sabía que ése era el día para robarme unas cuantas imágenes de este barrio, que en tan sólo un momento accidental, me había quitado el aliento.

Mi compañero de piso (compañero de casa) está perdidamente enamorado de Barcelona, él no lo sabe, pero se le nota a la distancia, ya lo aceptará.  Se conoce miles de lugares secretos, sabe donde comer bien a buen precio, sabe los detalles sobre los barrios de esta ciudad,  y yo estoy feliz porque tengo un guía alternativo en casa y empiezo a conocer más a fondo esta ciudad, que en mi caso sí que tengo que confesar (aunque creo que era obvio), ocupa un pedazote de mi corazón desde la primera vez que la vi, amor a primera vista del de verdad de verdad es lo que tengo yo con Barcelona.

El  Barrio Gótico es el más antiguo de esta ciudad, sus edificios y calles lo hacen a uno transportarse al pasado o sentir que se está en un set de alguna película.  El barrio está a un costado de las Ramblas, bueno así es cómo llego yo, pero hay muchas posibilidades para llegar,  cuando volví por la tarde entramos desde la estación Jaume I del metro. 

Este barrio es enorme, un mar de posibilidades, cada vuelta a una calle abre una cantidad de puestos de venta de todo lo que se puedan imaginar, pero a cada instante se encuentra una con música o con músicos casi listos para empezar.  Las melodías son de los instrumentos o de los pasos de la gente por las calles de piedra, que se oyen como si se estuviera en una película medieval.

Barcelona es una ciudad muy turística, creo que el muy se queda corto para definir lo turística que es.  Lo mágico de eso es que la cantidad de gente presente convierte cada imagen de Barcelona en una danza, entre quienes la contemplan, los que quieren sacar fotos y los que simplemente pasan por allí y quieren disfrutar del paisaje.

Cafetería/Galería en el Gótico
Para iniciar el recorrido empezamos con un té, yo aproveché para tomarme un batido de piña con banano, que empieza mi cuerpo a pedir frutas tropicales de manera urgente.  El café/tetería estaba lleno, sus paredes estaban llenas de arte, lo cual daba desde ese instante una previa de lo que sería el recorrido por el barrio.
Una vez tomados los tés y yo mi batido: pies sobre El Gótico!  Ya había obscurecido pero las calles estaban más que vivas, la gente apenas si cabía.  Cada piedra se me hacía como un libro, seguramente cada una estará llena de historias y recuerdos de lo que ha pasado por ahí durante cientos de años.  En cada esquina algo sucede, se ve a los músicos pasar pues es seguro que tocarán en alguna de esas calles o algunos de los cientos de bares y restaurantes que hay en aquel laberinto.

Señor cantando el Ave María
Caminando detrás de la Catedral, como un susurro se metió en mi oído el canto del  Ave María, es la voz grave de un señor, puede que sea un tenor, conforme nos acercamos es más claro que es así, incluso hasta público hay en la acera. Nos detuvimos  un ratito a escuchar, era necesario.

 
Al seguir nuestro paso y dar la vuelta en la esquina nos encontramos con un grupo de turistas  y un guía que explicaba datos históricos sobre el barrio.  Además los hizo aprenderse un poema que está escrito en una de las paredes, cada uno se aprendió una línea y luego repitieron en conjunto el poema.  A mí no me gusta mucho eso de los toures guiados, pero este me pareció divertido, a lo mejor hago algo de eso uno de estos días.

Vitrina de tienda de antigüedades
Seguimos avanzando y nos encontramos con una tienda de antigüedades.  Una vez adentro, las curiosidades nos transportaron en un viaje por el tiempo, tanto como el que ya hacíamos mientras caminábamos por el Barrio Gótico.  Luego una tienda de juguetes, pero no de los tradicionales, luego una de ropa de diseño, pero de diseño alternativo.  Luego restaurantes pequeñitos de todos los tipos de comida que se puedan imaginar.

Nos tomamos una cerveza en un bar que en algún momento fue un cine de películas xxx.  Aquí cada espacio guarda su historia, basta con fijarse en los detalles o preguntarle a los dueños.  Luego cenamos en un japonés increíble, por 8 euros un menú con tres platos y además delicioso.

Para cerrar la noche nos reunimos con los amigos de mi compañero de piso a celebrar un cumple.  Esto en un bar que se llama Oveja Negra.  Mientras esperábamos a que llegara el grupo jugamos al futbolín un rato, pero no logré ganar nunca, es que estos futbolines españoles tienen a los jugadores con las piernas abiertas, muy diferentes a los que yo estoy acostumbrada.
Bar que antes fue cine xxx

Luego nos tomamos un par de cervezas en una mesa en donde las nacionalidades eran diversas: Francia, Italia, España, Rusia, Bolivia y Costa Rica.  Casi parecíamos el grupo de turistas en el Barrio Gótico aprendiéndose el poema.  Esto en Barcelona es muy común, la diversidad de nacionalidades siempre presente.  Esta mesa en particular reunió a todas esas nacionalidades y a pesar de alguna que otra dificultad con los idiomas logramos un perfecto cierre para mi musical en el Gótico.
Futbolín español, notan la apertura de piernas

Batman en la Galería

A la derecha la Tortuga Ninja

Gatúbela!

La princesa Leia

Inicia sesión de fotos.


Plaza Sant Jaume

Idem

Balcones del Gótico

Tienda de zapatos artesanales brasileros

Plaza del Rey

Idem

Idem.  Con vista a otra calle.

Al fondo la Plaza del Rey.

El Gótico

Titiritero en el Gótico

Muro en el Gótico.

Músicos en el Gótico

El Gótico

Idem


Nuestras sombras en el Gótico.

Un buzón de correo del Gótico.  Las golondrinas y la tortuga trabajando.

Una calle cualquier en El Gótico


Plaza San Felipe.  Los huecos en las paredes fueron ocasionados por una bomba en la guerra civil.  La gente se refugió en esa iglesia.

La fuente y los enamorados...Plaza Sant Felip Neri.

Turistas aprendiéndose poema.

Ventana y grafiti en el Gótico.

Tienda de antigüedades.

idem.

Idem.

Idem.

Juguetería en El Gótico.

Juguetería en El Gótico.


Chicas en pijamas en El Gótico.

Intentando jugar futbolín versión española.

La Oveja Negra.


12 comentarios:

  1. linda Cataaa; claro que se extraña algún dato de esos que tanto nos gustan... una fecha... algo... jajaja

    muaaaaa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajajaj aunque seás anónimo con un mensaje como ése solo puede ser una persona en este mundo mundial.
      Te dejo este sobre la foto del buzón con la tortuga y las golondrinas, tomado de: http://w1.bcn.cat/barcelonablog/insolito/%C2%BFuna-tortuga-en-el-centro-de-barcelona?lang=es
      "Precisamente de la época en que funcionó como Colegio de Abogados nació el curioso buzón de la entrada de estilo modernista, obra de Lluís Domènech i Montaner. Si vas a la Casa del Arcediano, en la calle de Santa Llúcia, 1, la encontrarás al lado derecho de la puerta de entrada aludiendo a la justicia. El buzón es rectangular y está formado por los relieves esculpidos en mármol blanco de una hiedra de siete hojas, cinco golondrinas, el escudo del Colegio de Abogados de Barcelona y la misteriosa tortuga. La historia de la tortuga responde a una interpretación insólita del arquitecto Domènech i Montaner, que alega al hecho de que la justicia camina a paso de tortuga. El resto de elementos que aparecen completan la carga de simbolismo. Según él, las golondrinas eran el símbolo de que la justicia vuela alto y, en contraste, la hiedra simboliza los tropiezos burocráticos y los procedimientos administrativos. Por lo visto, al conocer toda esta carga significativa, el decano del Colegio de Abogados no quedó muy satisfecho con el resultado. Pero después de una justificación coherente del arquitecto, se tuvo que tragar las palabras y aceptar el relieve tal como lo talló el escultor Alfons Juyol. La historia cuenta que después de escuchar la crítica, Lluís Domènech i Montaner respondió al decano con el dicho: “Abogados y procuradores, al infierno de dos en dos“. El relieve fue aprobado en discordia y desde entonces se puede ver en la puerta de la Casa del Arcediano. Dicen que tocar el caparazón de la tortuga garantiza suerte para una buena temporada."

      Eliminar
  2. El gótico es mágico...... y tambien logre sentir la maravillosa puesta en escena acompañada del violín... ufff bello bello

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi Mary a ver si te animás a venir a verlo conmigo! se multiplicaría lo bello!

      Eliminar
  3. esa cafetería/tetería es de mis favoritas, pero siempre me pierdo cuando quiero ir sola (normalmente me lleva Salva)... y quiero que me llevés a esa tienda de antigüedades, porfiiiiii

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo te llevo a la cafetería y a la tienda de antigüedades sí señora, que alguien me aconsejó pedir tarjetas y las tengo conmigo! Bueno la cafetería no, pero sí sé llegar.

      Eliminar
  4. Catita linda! Recuerdo del Gótico un mercadito muy colorido en el que vendían huevos de avestruz, no lo viste?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No aun no he llegado ahí, lo busco y te cuento!

      Eliminar
  5. buenooooooooo, mucho mejor!! donde va a parar!!! jajajaj

    muaaaaaaaa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Viste!!! ud. pide y se le concede! muuuuaaaaa!!!

      Eliminar
  6. Ja! Al fin logré leerlo! Amé el paseo, me hicieron falta detalles de lls zapatos artesanales brasileros!!!!! A verrrr!!! Detalles!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja Unknown!!! quien sos, tengo mis sospechas por el interés hacia los zapatos. Creo que al Gótico debo regresar con calma y dedicarle algunas entradas del blog a lugares específicos como el de los zapatos.

      Eliminar